Ríos de tinta han corrido sobre la Carta Astral a lo largo de la historia. Se ha escrito sobre las posibilidades que esta nos brinda, si puede guiarnos en nuestra vida, si nos ayudará a conocernos mejor a nosotros mismos o a superar un problema concreto. Hay mucho misticismo en torno a ella, pero lo cierto es que se basa en un diagrama preciso, complejo y exigente.

Pero, ¿qué es una carta astral? Conviene aclararlo para que sepamos de dónde procede y qué nos cuenta. Se trata de un diagrama utilizado en el mundo de la astrología que calibra de manera geométrica el momento en el que hemos nacido (de ahí que se le llame también carta natal) y la posición de los astros para, con un conjunto de técnicas esotéricas, poder leer nuestra psicología, darnos consejos e incluso darnos pistas sobre nuestro futuro.

Para leer nuestra carta necesitamos una serie de datos sobre nuestro nacimiento: hace falta el día, el mes, el año, la hora más aproximada posible y el lugar, ciudad y país donde se produjo. Según los astrólogos, nos aporta mucha información tanto de nuestras actitudes como de nuestro entorno. Nos va a permitir valorar nuestras vidas y hechos puntuales, intentando analizar el presente priorizar qué es lo más importante de cara al futuro, procurando adelantarnos en el tiempo.

La carta natal tiene en consideración los doce signos del Zodiaco (que son las 12 constelaciones de la eclíptica astrológica), que todos simbolizan algo, y el nódulo norte, es decir, el punto del karma. Es el punto que nos informa sobre el adn conductual que portamos, es decir, cuáles son las actitudes que están más arraigadas en nosotros. El punto sur indica qué partes de nosotros mismos hemos de pensar en desechar. Los astrólogos tratan de encontrar la célebre Ascensión Recta del Mediocielo, que es la hora sideral de nuestro nacimiento. A partir de ahí se puede discutir prácticamente sobre cualquier tema de nuestra vida.

Se estudia la alineación de los planetas, elementos indispensables en la carta astral. Los once planetas del sistema solar tienen una simbología o lectura. Por ejemplo, el sol simboliza nuestra personalidad, Saturno las relaciones paternofiliales y la ley, y Plutón nuestra predisposición al cambio, por citar algunos de ellos.

Se trata de conocernos mejor, de explorar en nuestro interior para sacarle partido a la vida. Entender nuestros puntos fuertes, aceptar nuestras flaquezas. La carta nos ayuda a analizar nuestra personalidad, los designios de nuestra vida sentimental, ayudarnos en decisiones económicas de envergadura, analizar nuestras amistades y la vida social, dar consejos laborales y evaluar nuestra vida en familia como principales temas a tratar.

Con la carta natal podemos saber cuáles serán nuestras tendencias vitales; esas características innatas que se pueden deducir con el conocimiento de la astrología. Nos ayuda, en definitiva, a comprender. Comprendernos a nosotros mismos, a los demás y al mundo que nos rodea. Supone una ayuda para seguir adelante, ni más ni menos. Una forma de encarar la vida con optimismo, con la mejor predisposición posible.